Los genes pueden condicionar hasta un 85% la respuesta a un medicamento

La Farmacia Hospitalaria reivindica el papel de la Farmacogenética
para decidir tratamientos individualizados
EL CONGRESO DE LA SEFH HA MOSTRADO LA REORIENTACIÓN DE LA ESPECIALIDAD
HACIA LA PRÁCTICA CLÍNICA
La respuesta a un medicamento puede estar condicionada hasta en un
85 por ciento por factores genéticos, por lo que es clave la
aplicación de la farmacogenética a la prescripción de medicación, ya
que permite aumentar la eficacia de los tratamientos, disminuir los
efectos secundarios para el paciente, aumentar su calidad de vida y
reducir el coste para el sistema sanitario. Así lo señaló Azucena
Aldaz, jefa de sección del Servicio de Farmacia de la Clínica
Universitaria de Pamplona y coordinadora del Grupo de Farmacocinética
y Farmacogenética de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, en
el transcurso del 55 Congreso de la SEFH, celebrado la pasada semana
en Madrid.

El análisis de los genes permite contar con un elemento más a la
hora de decidir qué fármaco se suministra al paciente, con lo que
aumenta la seguridad de uso y garantiza la eficiencia del tratamiento.
Según Aldaz, « aplicar la farmacogenética a la práctica clínica
reduciría el porcentaje de pacientes que no responde de modo adecuado
al tratamiento farmacológico ». Y es que, según señala, los avances de
la medicina individualizada tienen un coste elevado que no siempre se
corresponde con su beneficio, por lo que es indispensable introducir
elementos que ayuden a seleccionar las innovaciones según su
aportación y su grado de eficiencia, para lo que la figura del
farmacéutico de hospital es clave ya que tienen « una visión de
conjunto y la formación adecuada para contribuir a decidir si un
fármaco aporta valor añadido o no ».

Así, Aldaz reclama que la farmacogenética, que en la actualidad se
aplica en fármacos del campo de la inmunosupresión en el trasplante,
de la oncología, en los antipsicóticos o en los anticuagulantes, entre
otros, se imponga como referencia a la hora de diseñar un tratamiento,
algo que va ganando terreno en los últimos años como se desprende del
hecho de que se haya pasado de los 11 centros que colaboraban con el
Grupo de Farmacocinética y Farmacogenética de la SEFH en 2008 a los 47
de la actualidad.

REORIENTAR EL PAPEL DEL FARMACÉUTICO DE HOSPITAL

Esta demanda de la SEFH se enmarca dentro de la reivindicación
esencial que realiza la sociedad, esto es, la reorientación del papel
del farmacéutico de hospital hacia una actividad más dirigida al plano
asistencial, participando del cuidado y la atención del paciente como
“agentes de salud de primer orden”.

Si el presidente de la SEFH, José Luis Poveda, reclamaba un
desarrollo legislativo que refleje una actividad que vienen realizando
a diario en los centros hospitalarios, la jefa del Área de Farmacia
del Hospital Fundación de Alcorcón de Madrid, Montserrat Pérez
Encinas, incidió en esta idea afirmando que la prioridad de la
especialidad es dirigir su labor “hacia un modelo práctico que
garantice una atención segura, efectiva, eficiente y responsable
basada en la evidencia para los pacientes atendidos en el hospital”.

Si el presidente de la SEFH, José Luis Poveda, reclamaba un
desarrollo legislativo que refleje una actividad que vienen realizando
a diario en los centros hospitalarios, la jefa del Área de Farmacia
del Hospital Fundación de Alcorcón de Madrid, Montserrat Pérez
Encinas, incidió en esta idea afirmando que la prioridad de la
especialidad es dirigir su labor “hacia un modelo práctico que
garantice una atención segura, efectiva, eficiente y responsable
basada en la evidencia para los pacientes atendidos en el hospital”.

Para refrendar esta postura, Pérez Encinas hizo referencia a un
informe de Chisholm-Burns publicado en la American Journal
Health-System Pharmacy en el que se incluyen 300 estudios y que
demuestra que “aquellos pacientes en los que el farmacéutico había
participado en su cuidado la probabilidad de experimentar un efecto
adverso se reducía en un 47 por ciento”. A tenor de estos datos, Pérez
Encinas señaló que “los resultados son lo suficientemente relevantes
como para considerar al farmacéutico pieza clave en la atención al
paciente, igual que lo son el médico o el personal de Enfermería”.

En este sentido, la SEFH ha creado una “hoja de ruta” bajo el
nombre “Proyecto 2020” que reclama, además de esta adaptación de las
competencias, promover el uso adecuado del medicamento e incidir en la
reducción de los errores en medicación. Pero, además, se incluye un
proyecto para mejorar el desarrollo profesional a través de programas
formativos que pretende que “en 2020 el 80 por ciento de los
hospitales españoles cuente con al menos un farmacéutico de hospital
acreditado con Board on Pharmaceutical Specialities o similar”, según
explica Pérez.
Fuente: Redacción Médica